Su nombre, se debe a que la región en que se encuentra conserva huellas importantes de la presencia de los monjes -caballeros Templarios que protegieron a los peregrinos que viajaban a los lugares santos en el período comprendido entre el año 1118 y 1314.
La Casa Templaria ha sido completamente reestructurada recientemente y se ha convertido en un punto de encuentro para numerosas personas procedentes de nueve Países del mundo: Italia, España, Francia, México, Guatemala, Honduras, Brasil, El Salvador y Costa Rica.